La dieta alcalina y la cadena ADN


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          Por primera vez, una investigación científica ha demostrado con datos precisos cómo los cambios en la vida cotidiana mediante el consumo de frutas y verduras, el ejercicio y el yoga retrasan el envejecimiento a nivel celular.

        El estudio se hizo con 35 hombres durante un período de cinco años. Consistió en mantener una dieta compuesta principalmente de alimentos crudos, combinada con ejercicio moderado y controlar el estrés. Los resultados de los exámenes médicos después de este régimen de cinco años fueron inesperados, algunas secciones de la cadena ADN directamente relacionadas con el envejecimiento celular, los telómeros, se incrementaron significativamente.

          Es el primer estudio que se centra en el impacto de la vida cotidiana en la longitud de los telómeros.

         El líder del equipo, Dan Ornish, se hizo popular con la otra investigación, logrando así el éxito no sólo en el tratamiento sino también en la cura de las enfermedades del corazón, cambiando el régimen diario y la dieta durante cinco años consecutivos.

         Según Ornish, tenemos que luchar contra la creencia que la medicina real y efectiva sólo se puede tomar en forma de comprimidos, el láser o las nuevas tecnologías.

       En ambos proyectos también trabajó Elizabeth Blackburn, quien recibió el Premio Nobel de Medicina por su trabajo «enzima de inmortalidad», telomerasa. Es la enzima que impide que los telómeros se acorten. Cuanto más rápido los telómeros se acortan, más rápido las células progresan hacia la apoptosis, muerte celular programada.

      El estudio incluyó a 35 hombres con cáncer de próstata benigno de bajo riesgo. Entre 2003 y 2007, algunos involucrados experimentaron cambios drásticos en su estilo de vida y fueron monitorizados estrechamente para cumplir con el nuevo régimen. Otros no tenían que modificar sus hábitos y se convirtieron en grupo control para el experimento.

       Su nueva dieta no fue estrictamente vegetariana, pero incluía principalmente granos enteros, frutas y verduras frescas, con énfasis en las legumbres y una mínima cantidad de hidratos de carbono refinados.

       Además de la dieta se incluían paseos de 30 minutos a pie 6 días a la semana, 60 minutos de control del estrés al día, en forma de yoga y meditación y una terapia de grupo 60 minutos a la semana.

        Los resultados después de 5 años de adhesión a este programa mostraron que los telómeros en el grupo control fueron acortados de acuerdo a su edad esperada. Las esperanzas de los científicos para la longitud de los telómeros en el grupo activo eran que iban a ser más largos. Sin embargo, los resultados superaron las expectativas, los telómeros eran mucho más largos que antes de empezar el experimento.

        Según la ciencia, cuanto más se acortan los telómeros, más rápido envejecen y mueren las células, pero lo contrario también es cierto, los telómeros más largos determinan la longevidad celular y la salud. Durante los cinco años del estudio, los participantes activos no mostraron signos de acortamiento de los telómeros normales. Sus telómeros eran más largos que hace 5 años. De acuerdo con estos resultados inesperados, los investigadores consideran posible no sólo anti-envejecimiento sino el rejuvenecimiento mediante el seguimiento de una nutrición adecuada y una rutina de ejercicio.